Budapest, la "Perla del Danubio": cómo ir, qué hacer, qué visitar y dónde saborear esta ciudad
La capital de Hungría cada vez se nos presenta más como un destino realmente interesante para visitar en cualquier época del año.
Formada originalmente por las ciudades de Obuda y Buda, a un lado del Danubio, y Pest al otro, la sede de la antigua corona del vasto imperio Austro-Húngaro tiene no pocas sorpresas que darnos para quienes les interesa la Historia, el Arte y por que no, la vida nocturna.
Budapest se divide en 23 distritos, y dentro de estos existen pequeños barrios donde podemos encontrarnos con el impresionante Castillo de Buda (en la foto), antigua residencia de los reyes húngaros y reconstruido tras la IIGM; la Basílica de San Esteban cuya cúpula es visitable y ofrece una vista a mas de 90 metros sobre la ciudad; el Parlamento de Budapest, cuyo interior es de mármol y oro; la Ópera Nacional de Hungría; el Puente de las Cadenas o cualquiera de las 118 fuentes de aguas termales de las que dispone la ciudad.
Budapest cuenta con el título de "La ciudad de los Balnearios" y merece sin duda ese nombre. Cuenta con diferentes tipos de baños clasificados según los minerales con el que sus aguas brotan, y alguno de ellos incluso está al aire libre, dado que las calurosas noches del verano húngaro lo permiten.
Otra de las grandes sorpresas que nos guarda Budapest es su vida nocturna. Pudiendo imaginar la cantidad de bares y pubs de la capital (sobre todo en los distritos VIII y XIV), últimamente se da un fenómento que obedece puramente a los caprichos de la clientela: bares que abren y cierran como por arte de magia, un día están y al siguiente no. Por eso se dice que la noche húngara es la que más puede hacer volver.

Ir a Hungría no es nada difícil desde España. Podemos encontrar muy buenos vuelos desde Barcelona o Madrid con Vueling a 95 euros ida/vuelta incluso con compañías de vuelos regulares como Iberia, cuyos precios rondan los 120 euros i/v. La oferta hotelera varía en sus precios igual que en otras ciudades, siendo el otoño y el invierno las épocas más baratas. Si quisieras ir en febrero encontrarás reservas de hasta 3 y 4 estrellas por unos 100 euros la noche.
Sin duda Budapest tiene muchísimo que ofrecernos, prácticamente al alcance de todos.

